Reportaje
COMERCIALIZACIÓN
Depósitos de acero inoxidable en Bodegas y Bebidas./F. Díaz.
Un paso adelante

Recetas para ganar el mercado exterior a través de la calidad

Textos: E.S.M.

Mirar al futuro requiere echar la vista atrás. O, al menos, saber de dónde se parte y tener claro a qué lugar dirigirse. Ahí reside en parte el planteamiento de situación de Rafael del Rey, secretario general adjunto de la Federación Española del Vino, al respecto de un sector que en España bascula a la búsqueda del anhelado equilibrio entre oferta y demanda. Desde este punto de vista, el escenario que vaticina la situación se muestra relativamente excedentario, por encima de su capacidad de consumo. El campo de acción se sitúa, por tanto, en unos mercados exteriores en los que cada vez más competidores pujan. Ello conllevará una organización del sector más vertical con un acercamiento entre producción y comercialización que conceda agilidad para responder a las necesidades de un mercado cada vez más liberalizado. En España, las previsiones apuntan a una producción con tendencia ascendente, pero con fuertes oscilaciones que pueden rondar los 40/43 millones de hectolitros y las importaciones prácticamente estancadas. La disminución, aunque moderada, es también el augurio en el lado del consumo interno.

A la vista de las dificultades para cambiar la inclinación del consumo local y la previsión de menores destilaciones subvencionadas, Del Rey apunta como el gran reto del sector español del vino la exportación. Un factor para cuya mejora se exige una mejora de la competitividad. ¿Qué alternativas se plantean para dar con un equilibrio entre oferta y demanda? Dos son las opciones que se contraponen en España. Por una lado, reducir la oferta fijando rendimientos máximos donde no los hay, bajando los ya existentes, paralizando plantaciones o primando el abandono de viñedo. Por otro lado, incrementar la demanda analizando la competencia y afrontando los cambios precisos para que las empresas españolas vendan más y mejor en ese mercado. El primero de los enfoques es por el que parecen inclinarse las autoridades españolas y parte del sector en Francia. Sin embargo, la FEV considera que, en un mercado abierto, todo lo que España deje de producir lo hará otro país que venderá más, adquirirá mayor cuota de mercado y forzará a España a seguir bajando producciones en busca del equilibrio. ¿Qué hacer ante todo ello? El planteamiento estratégico de la FEV marca cinco objetivos entre los que destacan adecuar la oferta a la demanda en calidad, cantidad y precio; incrementar la exportación e internacionalización del vino español; sostener y mejorar el consumo nacional del vino; extender la imagen del vino en su positiva relación con la salud, el estilo de vida y el medio ambiente; y mejorar la comunicación interna del sector. Líneas todas ellas que exigen una voluntad conjunta y medidas concretas.

 

OPINIÓN
Javier Erro: "La clave está en el equilibrio"
Rafael del Rey: "Un nuevo espacio de competitividad para el vino"
Rafael del Rey: Capacidad de liderazgo