NOTAS
VINO Y CINE

La memoria del sabor

El equipo de "Calle Mayor" en La Reja Dorada.

El cine y el vino se saborean gracias a una memoria que cultiva sus calidades. La vida es también una operación de memoria y una película que va acumulando escenas indisociables de su paladar, de su añada, de los años de barrica. Recordamos escenas de algunas películas como pasajes de nuestra propia vida, recordamos fragmentos vitales con la intensidad de algunas imágenes vistas en la pantalla de un cine.

El personaje del escritor Clive Langhan (la literatura: otra memoria) abarcaba todos los testamentos vitales: su escritura, su casa (llamada Providence) y su vino. Un vino blanco singular, que le ha acompañado en su vida ­como sus hijos, como sus libros­, un vino que parece contener la estructura de su vida, el registro del color, del calor, de los días de campiña. Una memoria dorada y luminosa con la que intenta combatir el anuncio inconfundible del final de los días.

APUNTES
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El mercado internacional
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Una reja, pero dorada
La aventura mojada en vino