Reportaje
LA INTERPROFESIONAL DEL VINO
Fueron necesarias varias reuniones para poner en marcha la Interprofesional.

La mesa del plan

El sector del Rioja prepara su estructuración como Interprofesional con el desarrollo de un plan estratégico como primera labor

Textos: A. Gil

Tras veinte años de intentos, en su mayoría tímidos y centrados prácticamente en exclusiva en los precios de la uva, el sector ha dado un paso adelante importantísimo para la constitución de la ansiada Interprofesional del Vino de Rioja.

La Interprofesional es un término extraño para el profano y en incontables ocasiones utilizado por buena parte del sector de Rioja. Ya existe en otros sectores agrarios como el de la remolacha, por ejemplo, y en dicha mesa los operadores, divididos en fuerzas iguales entre comercializadores y productores, acuerdan estrategias de actuación e incluso precios orientativos en función de la calidad de las producciones, algo que tenía prohibido por falta de competencias el Consejo Regulador. Precisamente, ésa puede ser la gran diferencia cualitativa con el nuevo organismo, en el que, en definitiva, estarán casi los mismos, salvo las nuevas incorporaciones en el sector comercial escindidas de la Asociación de Empresas Vinícolas de la Zona de Rioja (AEZVR) liderada por el Grupo de Criadores. A pesar de la ausencia de los productores alaveses, al menos por el momento, la mayoría del sector del Rioja ha sacado adelante una mesa provisional (cuya composición se reproduce en la infografía inferior) que ya está redactando los estatutos definitivos.

Criterio económico

En la Interprofesional, prevista para marzo del 2003, bodegas y viticultores se sentarán en paridad y la representación de cada grupo estará marcada por criterios económicos: tantos litros vendes o tantas hectáreas representas equivalen a tantos votos. La profesionalización, en definitiva, de la Mesa permitirá trabajar sobre la redacción de un plan estratégico a medio plazo que garantice la consecución de la ansiada estabilidad que termine con los dientes de sierra, sujetos a la vieja ley de la oferta y la demanda. Una estabilidad que conllevaría, tácitamente o no tanto, un acuerdo o un convenio orientativo de precios y, por qué no soñar, basado en la valoración real de la uva por calidades. Algo a lo que, al menos sin que les duelan prendas para así manifestarlo, aspiran las organizaciones agrarias y algunas organizaciones de bodegas. Otras, sin embargo, rehusan hablar de precios e incluso aluden a la prohibición de la normativa comunitaria porque no comparten la uniformidad como estrategia empresarial. ¿Qué pasará a partir de marzo?.

EL FUTURO DEL CONSEJO

La nueva Interprofesional, según aprobaron las organizaciones firmantes, asumirá todas las funciones, salvo el control y la inspección, del Consejo Regulador. Es decir, nace con la vocación de convertirse en el órgano de gestión de la Denominación de Origen, lo que, de hecho, supondría la adaptación a la próxima Ley nacional de Vitivinicultura. Entre tanto, habrá que ver cómo queda el Consejo Regulador: si como un organismo público encargado únicamente de la vigilancia y el control o si mantiene la estructura actual, lo que supondría una duplicación con la nueva Interprofesional. Lo que queda claro por el momento es que la Interprofesional ha traído nuevas agrupaciones comerciales como ABC (bodegas centenarias) o Araex (Exportadores de Rioja Alavesa) con intereses distintos.

 

 

OPINIONES
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Javier Erro
Ángel Jaime Baró
Víctor Pascual
Sergio Sáenz
Manuel Muga
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José M. Madorrán
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