El Servicio Riojano de Salud se sigue negando, a día de hoy, a pagar a sus profesionales que en su día trabajaron en el Hospital Púbalico de Calahorra los TRIENIOS correspondientes. La Rioja es la única autonomía de España en la que esto sucede, pues en las demás se admite que un empleado público debe ver reconocida su antiguedad independientemente del modelo de gestión de los hospitales publicos, no debiendo baserse la rentabilidad económica de los mismos en retener los ingresos de los empleados.
No sudede así por ejemplo en Galicia dónde las fundaciones públicas gallegas desaparecerán el próximo 31 de diciembre por el decreto 183/2008 de 31 de Julio que regula su extinción, de forma que se integrarán en el Servicio Gallego de Salud. Si la única forma de que los profesionales veamos reconocidos nuestros derechos es que la fundación de Calahorra deje de existir como tal, esperemos que esto suceda muy pronto, y que los trienios no pagados de unos no se utilicen para pagar los congresos, privilegios y premios de otros.


