El
centro deportivo municipal Lobete fue inaugurado por
el alcalde de Logroño con el objetivo de ser
un «punto de encuentro para el ocio y el tiempo
libre» de personas de todas las edades, así
como un espacio para el deporte. Acompañado por
María, una pequeña perteneciente a la
asociación Faro (la idea de la pista de hielo
nació en un Pleno infantil con esta organización),
el alcalde se mostró «orgulloso»
y «satisfecho» por las instalaciones, al
tiempo que la niña descubrió la placa
conmemorativa.
Se trata de unas instalaciones modernas, tanto en su concepción arquitectónica como en su funcionalidad, que incluyen un polideportivo, dos piscinas, una pista de hielo y un balneario urbano. La actuación comprende también la reurbanización del entorno de este nuevo edificio, además de la construcción de un aparcamiento para residentes con capacidad para 352 plazas bajo la plaza de Albia de Castro.