| El
cubo del Revellín, un desconocido en la ciudad
Los trabajos de remodelación
para la exposición de la tercera edición
de 'La Rioja Tierra Abierta. Log 2007', que acoge
este singular baluarte defensivo, que en el siglo
XX sufrió infinidad de añadidos
han permitido desvelar diferentes secretos sobre
su historia. Los Reyes de España fueron
los encargados de inaugurar esta muestra, en cuya
bóveda se proyecta el audiovisual "Un
día en La Rioja", una invitación
a recorrer, descubrir y disfrutar un extraordinario
viaje por la comunidad autónoma.
Los arqueólogos responsables
de la rehabilitación del Cubo del Revellín,
Juan Manuel Tudanca y Carlos López de Calle,
han encontrado reveladores hallazgos, aunque aún
quedan meses de trabajo para proceder a su catalogación
y posterior estudio de lo que se ha encontrado.
Mientras tanto, el Cubo se ha acondicionado para
ser visitado a partir del mes de marzo como principal
reclamo de la exposición ‘La Rioja
Tierra Abierta’.
En este tramo de la muralla se
ha trabajado para sacar a la luz toda su envergadura
para que los logroñeses puedan contemplar
sus diez metros de sillería en altura,
ya que hasta ahora apenas se apreciaba la mitad.
Hallazgos del Cubo
De los hallazgos encontrados durante estos trabajos,
los más destacados según los arqueólogos
no han sido los bienes muebles allí encontrados,
como monedas de oro y plata, sino los propios
elementos constructivos de este recinto. Entre
estos destacaron una antigua escalera, la contramuralla
de la ciudad -que permitirá establecer
una hipótesis sobre el sistema defensivo-
y una bodega, ubicada en una de las viviendas
particulares que compartía medianero con
la Casa de Artillería, que se encuentra
en buen estado y que también podrá
visitarse. Otro hallazgo que también ha
sorprendido es que el suelo del Cubo del Revellín
parece corresponderse con el pavimento original.
Para realizar su trabajo arqueológico,
este equipo ha empleado los métodos más
avanzados y respetuosos, como el escáner
3D, que permitió conocer el interior del
edificio piedra a piedra, a partir de su visión
tridimensional y de 365 grados.
Además de los arqueólogos,
en el Cubo del Revellín han trabajado también
canteros, para analizar la cubierta original y
se han estudiado diversos documentos, uno de ellos
del Archivo de Simancas que proporciona valiosa
información sobre esta fortificación.
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