| Zapatero aboga en San
Millán por «compartir entre todos» la riqueza
económica del español
El presidente del Gobierno de España
abre en La Rioja la 'I Acta Internacional de la Lengua Española',
dedicada a estudiar la vertiente económica del idioma
El jefe del Ejecutivo cree clave «el apoyo a la cultura»
para robustecer la lengua.
J. E./SAN MILLÁN
Rodríguez Zapatero agradeció que en el encuentro
se vaya a estudiar «de qué modo la desigualdad
afecta al futuro económico de nuestra lengua»
y recordó que «la lengua no es de nadie; nos
pertenece a todos».
En su intervención ante los setenta participantes en
el congreso y demás invitados a la cita, el presidente
español remarcó la potencia del español
en el mundo, que ilustró con datos como el hecho de
que la industria editorial española es la tercera en
exportación en Europa y la quinta en el mundo. De la
riqueza que genera para nuestro país da fe también
el hecho de que la actividad ligada al español aporta
en torno al 15% del PIB nacional. Es, por tanto, «uno
de los motores» de la economía española,
apuntó el mandatario español, que atribuyó
la vitalidad del idioma a elementos como su «flexibilidad»
y «la riqueza de su creación»
En su discurso
quedó también clara la voluntad del Gobierno
de apoyar el español «desde las políticas
públicas» y consideró clave en este cometido
el apoyo al mundo de la creación. «Las obras
de arte, las creaciones -dijo- son la expresión del
ejercicio de nuestra libertad, la consecuencia de la mirada
de una generación sobre el mundo». En esta línea
se inscribió también su afirmación de
que la cultura «no puede hacerse depender sólo
del mercado». Y en el ámbito de la difusión,
destacó la labor de los medios de comunicación.
Rodríguez
Zapatero habló además de la lengua como «instrumento
de integración» y «tolerancia», aspecto
éste sobre el que comentó que «una lengua
será importante no a costa de las obras, sino junto
a ellas». El presidente se mostró muy optimista
sobre el futuro del español y dijo que pese a los cambios,
«está preparado para no perder el impulso».
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