EN ROMÁN PALADINO
HOMENAJE

Prensa, idioma y responsabilidad

Los firmantes del acuerdo entre los medios de comunicación/ EFE

Destacados periodistas españoles analizan en el congreso de San Millán el uso del español, con la prioridad de mantenerlo vivo y enriquecerlo.


J. DELPÓN/SAN MILLÁN

Ésa fue la principal conclusión arrojada durante el debate celebrado en San Millán dentro del congreso sobre el uso del español en los telediarios. La mesa redonda, titulada 'Nuevas palabras en los noticiarios', contó con la participación de Judit Freixa, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona; Leonardo Sardiña, de Canal Sur; Chris Crommett, de CNN en español; y Ángeles Blanco, de informativos Telecinco.

En el debate, quedó claro que, como dijo Freixa, «no hay que tener miedo a utilizar las palabras que no aparezcan en los diccionarios, siempre y cuando estas estén bien formadas». La anécdota surgió cuando se mencionó un anuncio de televisión donde se menciona la palabra 'desestreñir', que no figura en el diccionario. Los participantes alegaron que aunque no aparezca en el mismo está bien estructurada y no habría inconveniente en usarla.

Unos y otros periodistas

Y es que la mesa redonda sirvió para advertir que el periodista de medios escritos tiene la ventaja de poder contar con tiempo a la hora de escribir su crónica, ese es un lujo para los redactores de televisión, «donde la prisa afecta a la calidad de la redacción», como recordó Ángeles Blanco, «ya que a veces no hay tiempo de analizar si las palabras que usamos son las correctas o no».

Blanco rompió una lanza en favor de sus colegas: «Los periodistas no queremos hablar mal, pero sí tenemos una cierta falta de responsabilidad en la resolución de las dudas que surgen diariamente».

En general, hubo coincidencia en que cuando se habla de incorrecciones en el lenguaje se incluyen los localismos, pero eso no es correcto, a juicio de Sardiña, «ya que no son peyorativos sino una riqueza idiomátiva y en nuestro libro de estilo, nuestra biblia a la hora de resolver dudas, está recogido que hay que respetarlos».

Para acabar, una propuesta lanzada al aire: un simposio para que los políticos también hablen correctamente.