EN ROMÁN PALADINO
CILENGUA

El valor de un símbolo

Libro presentado por Isidro Bango Torviso que trata sobre el santo Emiliano y el arca de sus reliquias. /JUSTO RODRIGUEZ.

La Publicación:

Título: Emiliano, un santo de la españa visigoda, y el arca románica de sus reliquias
Autor: Isidro Bango Torviso
Editor: Fundación San Millán
Edición: 500 ejemplares para regalo institucional y 2.000 oara ka vebtam a 30 €


Relacionados:

Una aportación a la historia del lugar más emblemático

«Los marfiles fueron obra de artistas hispanos»

El culto y la devoción a San Millán y a sus reliquias guardadas en una arqueta ornamentada con marfiles recubiertos de oro hasta la Guerra de la Independencia es anterior a la aparición de los restos del apóstol Santiago en Galicia. Éstas son algunas de las aportaciones realizadas por el historiador Isidro B. Torviso en su libro Emiliano, un santo de la España visigoda y el arca románica de sus reliquias, presentado ayer en Logroño.


C. SOMALO/LOGROÑO

Editado por la Fundación San Millán, estamos ante el trabajo de un prestigioso historiador y de gran empeño editorial que ofrece «unas propuestas de interpretación arriesgadas, pero sólidas, según el autor, y todo lo fundamentadas que pueden ser de una época tan incierta».

La Fundación San Millán ha realizado dos ediciones, una de lujo (500 ejemplares) que se convertirá en regalo institucional, y otra para la venta al público (2.000 ejemplares). El libro tiene esmerada presentación en ambas ediciones y una espléndida fotografía, que viene a redescubir toda la dimensión del arte del arca románica y sus marfiles (s. XI).

Con toda seguridad se trata de una publicación que profundiza en la vida y obra de este santo riojano, cuya primera biografía escribió el obispo Braulio de Zaragoza, santo que simboliza las señas identitarias de esta tierra desde hace mil quinientos años.

El libro recoge una visión histórica del personaje y su contextualización en la historia y hasta en la ubicación geográfica discutida por algunos.

Despejadas definitivamente tales dudas sobre los montes Distercios, Bango Torviso analiza el nacimiento y desarrollo del culto aparcando las teorías que vinculan la misma al Camino Jacobeo. «La devoción a San Millán», señaló el historiador, «es muy anterior a la aparición de Santiago. Es más, ni se sabía que el apóstol estuviera en España, lo que cambia radicalmente cualquier interpretación», añadió.

Isidro Bango Torviso habló del arca de las reliquias de San Millán como «una obra clave del arte románico del siglo XI». Sin embargo, los trabajos de estudio realizados para la publicación del libro no han podido determinar cómo era la original recubierta de metal y obra del maestro alemán Engelram.

Sin embargo, los marfiles, originariamente pintados con oro, «son obra de un tal García, un genio creador de una plástica incalificable y uno de los ejemplos del arte hispano».

La arqueta que guarda los restos de San Millán y los marfiles que quedaron tras el expolio realizado por las tropas francesas asentadas en Nájera durante la Guerra de la Independencia formaron parte de la exposición La edad de un Reyno, celebrada en Pamplona el año pasado.

Isidro Bango Torviso, comisario de la misma, logró reunir por primera vez ocho de los marfiles robados y dispersos por diversos museos del mundo. Un hito que tardará en volver a repetirse.