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a libro y página por página
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El padre Olarte, bibliotecario
de San Millán, en una foto de archivo entre las
estanterías de la biblioteca. / LA RIOJA
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Los libros de San Millán en peor
estado son restaurados en un taller de Madrid El padre Olarte
selecciona los ejemplares que deberá recuperar Ana
Jessen.
J.S./LOGROÑO
La Biblia hebrea, la Divina Comedia o la Crónica de
San Benito. Desde el 2003 se están restaurando libros
antiguos de la biblioteca de Yuso: 112 hasta ahora y 26 más
actualmente en proceso merced a un nuevo convenio entre la
Fundación San Millán y Altadis. El taller madrileño
de la restauradora Ana Jessen es el encargado de realizar
esta delicada tarea de recuperación de una todavía
pequeña parte de los diez mil volúmenes originales,
muchos de ellos ejemplares únicos, que atesora el monasterio
riojano.
«En primer lugar se ha procedido a efectuar
una limpieza de la encuadernación con jaboncillo neutro
y humedad, para posteriormente poder aplicar una cera nutritiva
» Así comienza el tratamiento de un volumen,
en este caso de la Biblia rabínica (Amberes, 1518)
en el taller Jessen.
Es sólo el comienzo de una minuciosa
tarea, suma de muchos pequeños arreglos y técnicas
diversas: borrar con goma y limpiar con brocha, coser cuadernillos
sueltos, hacer injertos de los nervios con piel de becerro,
reconstruir cabezadas con hilo de lino crudo e hilo de seda
color teja como los originales, unir las tapas de madera y
reforzarlas con tela, colocar nuevos lomos de piel de becerro
del tono original para consolidar el resultado y volver a
cubrir todo el libro con piel y engrudo, pegar las guardas
originales y pasar una última capa de cera nutritiva.
Pero el proceso comienza algo antes, en la
propia biblioteca, donde su responsable, el padre Juan Bautista
Olarte, se encarga de elegir los libros que más necesitan
o merecen un arreglo según su importancia o nivel de
deterioro. Después hay que hacer el transporte en condiciones
de seguridad para estas piezas tan frágiles.
Esta actuación cuenta con la autorización
de los propios agustinos del monasterio de Yuso, la Comisión
de Patrimonio Histórico Artístico de La Rioja,
el Archivo Histórico Provincial de La Rioja y el Instituto
de Patrimonio Histórico de España.
Una vez en el taller, los libros son analizados
por la restauradora uno a uno, según los diversos tipos
y estilos de encuadernación, de la que depende en buena
medida su estado general. Los ejemplares encuadernados en
piel pertenecen a estilos y épocas muy variados: desde
cubiertas mudéjares y góticas, pasando por las
renacentistas, hasta las barrocas de diferentes tipos y alguna
pasta valencia del siglo XIX. Predomina el estilo renacentista
del siglo XVI, según Jessen.
Hay también volúmenes encuadernados
en simple pergamino, sin adornos en la mayoría de los
casos. Y otros sin encuadernar a los que se les incorpora
una nueva cubierta acorde con la época y tipo de edición
del ejemplar.
«El estado de conservación tanto
de las encuadernaciones como del cuerpo de los libros es muy
variado en las causas, los deterioros y la gravedad, pero
todos ellos requieren una mayor o menor intervención»,
afirma la restauradora.
Cada libro debe ser restaurado individualmente,
sin aplicar procedimientos generales, sino que, «tras
estudiar los daños y sus causas, se debe realizar el
tratamiento curativo que requiera cada obra».
Hecho el diagnóstico, es el momento
de intervenir, casi con mimo, para recuperar estas joyas y
garantizar su conservación. |