EN ROMÁN PALADINO

DICCIONARIO ESENCIAL DE LA LENGUA

El español esencial

Los Príncipes de Asturias presidieron la presentación del Diccionario esencial de la lengua española. / EFE

Vocablos: El Diccionario esencial se reduce a 54.000 vocablos.

Elementos: Recoge 4.000 acepciones nuevas y 12.000 ejemplos.

Voces nuevas: 'Abrefácil', 'rap', 'pósit', 'salvapantalla', 'farde', 'bulímico', 'digitalización', 'chat', 'autogobierno', 'cayuco', 'zódiac'.

Expresiones: 'Matar al mensajero', 'terapia ocupacional' o 'acoso psicológico'.

Coloquialismos: 'Estar al loro', 'vender la burra', 'comer el tarro' o 'vender la moto'.

Jerga deportiva: 'melé' (barullo), 'trenzar' (una jugada) o 'cantar' (un portero).

Extranjerismos: La RAE recomienda que aquellas palabras que tengan equivalente en español se privilegie la palabra castellana. Si están muy implantados, recomiendan mantener la grafía original.

La RAE y la Asociación de Academias recogen en el 'Diccionario esencial de la lengua' los 54.000 vocablos que significan lo mismo en todas las comunidades hispanohablantes

TOMÁS GARCÍA YEBRA/MADRID

En el mundo hay más de 500 millones de hispanohablantes. Sin embargo, no se habla el mismo 'español' en México que en España, en Argentina que en Filipinas, en Guatemala que en Estados Unidos. Cada zona geográfica utiliza vocablos, modismos, tecnicismos que son incomprensibles para el resto de usuarios. Con el objeto de fijar los vocablos comunes dentro de la comunidad hispanohablante, la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española han sacado a la luz el Diccionario esencial de la lengua española (Espasa), un volumen que contiene 54.000 términos cuyo significado alcanza a más del 80% de las personas que se comunican en español. «Estamos ante un trabajo de selección que privilegia esa base común donde todos nos encontramos», subrayó el director de la RAE , Víctor García de la Concha.

Con esta versión reducida de su hermano mayor -se fundamenta en la XXII edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), publicada en el 2001-, las academias de los países hispanohablantes pretenden poner al alcance del público «el léxico más vivo y universal de España y América», precisó el secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española, Humberto López Morales. El académico Manuel Seco, asesor de la obra, abundó en esta idea al señalar que se trata de un diccionario «despojado de todas las palabras antiguas, desfasadas y en desuso».

Frente a las 87.000 vocablos que contiene la edición de 2001, el Diccionario esencial se reduce a 54.000 e incorpora las novedades aprobadas por la RAE desde octubre del 2001 hasta julio del 2006. Su propósito es mantener aquellos términos que tienen uso verificado en el español actual. Por ello recoge más de 4.000 acepciones nuevas y 12.000 ejemplos que se utilizan cotidianamente en España e Hispanoamérica.

Entre las novedades que incorpora figuran voces como 'abrefácil', 'rap', 'pósit', 'salvapantalla', 'farde', 'bulímico', 'digitalización', 'chat', 'autogobierno', 'cayuco', 'zódiac', y expresiones como 'matar al mensajero', 'terapia ocupacional', 'acoso psicológico' o 'gol de oro'. Esta última expresión no parece muy afortunada, pues la International Board (organismo dependiente de la Fifa) suprimió esta norma futbolística el 28 de febrero de 2004.

También han dado el plácet a coloquialismos como 'estar al loro', 'vender la burra', 'comer el tarro' o 'vender la moto'. Todas estas voces y expresiones se incorporarán a la próxima edición del Diccionario de la RAE , que se publicará «no antes de 2013», según puntualizó De la Concha.

La jerga deportiva se enrique con voces como 'melé' (barullo), 'trenzar' (una jugada) o 'cantar' (un portero). En cuanto a los extranjerismos, el director de la RAE recomienda que aquellas palabras que tengan equivalente en español -marca por 'récord' o patrocinador por 'sponsor'- se privilegie la palabra castellana. Si los extranjerismos están muy implantados o no resulta fácil sustituirlos, las academias panhispánicas recomiendan mantener la grafía original en algunas voces -'jazz' o 'software'-, en cambio en otras, como baipás, yacusi, escúter o pirsin, propone castellanizarlas.

Respecto a la palabra 'matrimonio', De la Concha dijo que una historia «de siglos» ha consagrado este termino como la unión de un hombre y una mujer. «Las sociedades evolucionan y ya veremos, con el paso del tiempo, cómo evoluciona su significado».

La obra incluye más de 1.000 artículos que no figuraban en la última edición del DRAE y varios apéndices sobre ortografía, conjugación y elementos compositivos. La tirada del diccionario, a cuyo acto de presentación asistió el Príncipe Felipe, ha sido de 200.000 ejemplares a un coste de 32 euros el volumen.